UNIDADES DIDÁCTICAS

En España el respeto es revolucionario. Fernando de los Ríos.

Buscar en este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Alfonso XIII y Dictadura de Primo de Rivera (1903-1931). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alfonso XIII y Dictadura de Primo de Rivera (1903-1931). Mostrar todas las entradas

Manifiesto del comité de huelga el 12 agosto de 1917.


«A los obreros y a la opinión pública: ha llegado el momento de poner en práctica,
sin vacilación alguna, los propósitos anunciados por los representantes de la U.G.T y de la C.N. del T. en el manifiesto suscrito por estos organismos en el mes de marzo último. 
Durante el tiempo transcurrido desde esa fecha hasta el momento actual, la afirmación hecha por el proletariado al demandar como remedio a los males que padece España un cambio fundamental de régimen político, ha sido corroborada por la actitud  que sucesivamente han ido adoptando importantes organismos nacionales, desde la enérgica afirmación de la existencia de las Juntas de Defensa del Arma de Infantería, frente a los intentos de disolución de esos organismos por los Poderes públicos, hasta la Asamblea  de Parlamentarios celebrada en Barcelona el día 19  de julio, y la adhesión a las conclusiones de esa Asamblea de numerosos ayuntamientos, que dan público testimonio  de las ansias de renovación que existen en todo el país. Durante los días fabulosos en los cuales se han producido todos estos acontecimientos, el proletariado español ha dado pruebas de serenidad y reflexión, que tal vez hayan sido interpretadas por las oligarquías que detentan el poder como manifestaciones de falta de energía y de incomprensión  de  la gravedad de las circunstancias actuales. 
[…] Pedimos la constitución de un Gobierno provisional que asuma los poderes  ejecutivo y moderador, y prepare, previas las modificaciones imprescindibles en una legislación viciada, la celebración de unas elecciones sinceras, de unas Cortes  Constituyentes que aborden en plena libertad los problemas fundamentales de la  constitución política del país. Mientras no se haya conseguido ese objetivo, la  organización obrera se halla absolutamente decidida a mantenerse en su actitud de huelga.  
Ciudadanos: No somos instrumentos de desorden, como en su impudicia nos llaman con frecuencia los gobernantes que padecemos. Aceptamos una misión de sacrificio por el bien de todos, por la salvación del pueblo español, y solicitamos vuestro concurso. 
¡Viva España! 
   Madrid, 12 de agosto de 1917. por el Comité Nacional de UGT, Francisco Largo 
Caballero, vicepresidente, Daniel Anguiano, vicesecretarios. Por el Comité nacional del 
PSOE, Julián Besteiro, vicepresidente, Andrés Saborit, vicesecretario”.

Dossier de textos. El reinado de Alfonso XIII y la crisis de la Restauración (1902-1931).

«El error Berenguer». Artículo de José Ortega y Gasset publicado en El Sol,15 de noviembre de 1930

Pero esta vez se ha equivocado. Este es el error Berenguer. Al cabo de diez meses, la opinión pública está menos resuelta que nunca a olvidar la «gran viltá» que fue la Dictadura. El régimen sigue solitario, acordonado como leproso en lazareto. No hay un hombre hábil que quiera acercarse a él; actas, carteras, promesas –las cuentas de vidrio perpetuas– no han servido esta vez para nada. Al contrario: esta última ficción colma el vaso. La reacción indignada de España empieza ahora, precisamente ahora, y no hace diez meses. España se toma siempre tiempo, el suyo. […]
Quiere una vez más salir del paso, como si los veinte millones de españoles estuviésemos ahí para que él saliese del paso. Busca a alguien que se encargue de la ficción, que realice la política del «aquí no ha pasado nada». Encuentra solo un general amnistiado. Este es el error Berenguer del que la historia hablará. Y como es irremediablemente un error, somos nosotros, y no el régimen mismo; nosotros, gente de la calle, de tres al cuarto y nada revolucionarios, quienes tenemos que decir a nuestros conciudadanos: ¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo!
Delenda est Monarchia.
«El error Berenguer». Artículo de José Ortega y Gasset publicado en El Sol,15 de noviembre de 1930



Primo de Rivera sobre el conflicto marroquí (1923).

Hemos relevado al alto comisario en Marruecos. Era incapaz, y llevaba su osadía al punto de entrometerse en la organización de las operaciones militares. Hemos nombrado alto comisario y general en jefe al general Aizpuru, que ha sido hasta ahora ministro de la Guerra. Va con plenos poderes. Con tan plenos poderes, que nosotros no tendremos que ocuparnos de Marruecos para poder estar atentos al magno problema de la reconstitución nacional. El general Aizpuru, además de ser uno de nuestros mejores generales, es competentísimo en el problema marroquí, y no necesitará de nuestros consejos, sino que, al contrario, él es quien podrá darlos.
En la zona oriental no hay más remedio que operar. No es este el caso del Raisuni. No vamos a pactar con un rebelde como Abd-el-Krim, que a todo intento pacífico responde construyendo trincheras para asesinar impunemente a nuestros soldados. El ejército no quiere guerra; pero sí necesita establecer sólidamente su prestigio ante el enemigo. […] Pasaremos por Annual; digo que pasaremos, y no digo que vayamos a establecer allí una posición. Veremos lo que se hace; pero una vez que nuestras tropas hayan pasado por Annual, el honor del ejército queda satisfecho.
Declaraciones de Primo de Rivera al diario El Sol, Madrid, 1923

Expediente Picasso, 1922

Se abandona la posición con todos sus elementos, sin instrucciones, con prisas, sin conocer plan ni dirección, revueltas las fuerzas, confundidas, sin jefes, puede decirse, acosados por el enemigo y sin más idea visible que la de la salvación individual por la huida, vergonzosa en unos, inexplicable en otros y lamentable en todos, siendo inútiles los esfuerzos de unos cuantos para contener esta avalancha, que tan impremeditadamente se había dejado desbordar.
Es imposible hacer la descripción exacta de este momento de pánico, descrito de tan diversos modos por los diferentes testigos, que de ello no se saca más que una triste impresión de dolor.
Expediente Picasso, 1922

-Ya llega a los coroneles      
 -Ya sube hasta los generales  
- ¿Ve usted si está alto? Pues no llega  a los políticos.       
Caricatura de Sileno publicada en Blanco y Negro, octubre de 1922





La situación del campo andaluz a principios del siglo XX

Los que suscriben, en representación de la Sociedad de agricultores y similares, […], y en el deseo de que el Instituto pueda hacer un minucioso estudio para la elaboración de un proyecto de Ley que dé satisfacción en la mayor cantidad posible a los obreros agrícolas en Andalucía, tienen el honor de exponer lo siguiente:
1.º Que el origen de los actuales conflictos es motivado por la carestía de las subsistencias, de una parte, y de otra la intransigencia de la clase patronal, opuesta siempre a conceder aumentos en los salarios en proporción a cómo en esta provincia están las subsistencias […].
[…] el jornal en metálico es el mismo, y además en especies (aceite, vinagre, ajos y sal), se les da una cantidad no mayor de 40 céntimos.
En lo que afecta a los alojamientos (dormitorios), son pésimos, y ninguno, por lo regular, reúne condiciones de salubridad […].
Memoria para el Instituto de Reformas Sociales.
Montilla, a 19 de febrero de 1919
La sociedad La Parra Productiva, de Montilla (Córdoba), en su informe a la comisión del Instituto de Reformas Sociales, estimaba que para que viviese una familia de trabajadores del campo andaluz, en 1919, eran imprescindibles:
- 3 kilos de pan,
- 2 tazas de habichuelas,
- 1 libra de arroz,
- 100 gramos de tocino,
- 2 panillas de aceite,
- 1 trozo de jabón,
- picón para el brasero,
- ropa de uso, hilo y calzado,
- dinero para el alquiler diario.
En total representaba 4,55 pesetas diarias. Como se observa no se consideran otros gastos (por ejemplo, sanitarios). Sin embargo, el salario medio no pasaba de 3,25 pesetas, lo que necesariamente tenía que compensarse con los destajos en tiempo de siega, el trabajo de las mujeres y niños en tiempos de vendimia o aceituna, etc. 
Tuñon de Lara, M, Claves de la Historia Social. Barcelona, 1982. Pág. 35. 

Cambó reclama la autonomía de Cataluña.

Es la hora de la autonomía de Cataluña por la situación del mundo y por la situación de España, porque es la hora de la solución de todos los problemas vivos y de las expansiones de todas las grandes idealidades. Y el problema de Cataluña está en sazón para resolverse […], y la hora de la solución del problema de Cataluña ha llegado. Y ha llegado por la unanimidad de la voluntad, porque supongo no consideréis motivo para retrasar la solución la expresión de que hay un grupo, una minoría, separatista en Cataluña […].
Yo os digo que el nacionalismo catalán es un hecho biológico, que la autonomía es una fórmula jurídica para resolverlo, y que frente a un hecho biológico caben, por parte del poder público, tres actitudes y tres posiciones: la de desconocerlo, la de combatirlo hasta intentar extirparlo y la de resolverlo mediante una solución jurídica […].
Discurso de Francesc Cambó en las Cortes,
noviembre de 1918



Manifiesto del golpe de Estado (13 septiembre de 1923).

Ha llegado para nosotros el momento más temido que esperado (porque hubiéramos querido vivir siempre en la legalidad y que ella rigiera sin interrupción la vida española) de recoger las ansias, de atender el clamoroso requerimiento de cuanto amando la Patria no ven para ella otra salvación que liberarla de los profesionales de la política, de los hombres que por una u otra razón nos ofrecen el cuadro de desdichas e inmoralidades que empezaron el año 1998 y amenazan a España con un próximo fin trágico y deshonroso. (…)
¡Viva España y viva el Rey! No tenemos que justificar nuestro acto, que el pueblo sano demanda e impone. Asesinatos de prelados, ex gobernadores, agentes de la autoridad, patronos, capataces y obreros; audaces e impunes atracos; depreciación de moneda; francachela de millones de gastos reservados; sospechosa política arancelaria por la tendencia, y más porque quien la maneja hace alarde de descocada inmoralidad; rastreras intrigas políticas tomando como pretexto la tragedia de Marruecos; incertidumbres que este gravísimo problema nacional; indisciplina social, que hace el trabajo ineficaz y nulo, precaria y ruinosa la producción agrícola e industrial, impune propaganda comunista; impiedad e incultura; justicia influida por la política; descarada propaganda separatista, pasiones tendenciosas alrededor del problema de las responsabilidades. (…)
No venimos a llorar lástimas y vergüenzas, sino a ponerles pronto y radical remedio, para lo que requerimos el concurso de todos los buenos ciudadanos. Para ello y en virtud de la confianza y mandato que en mí han depositado, se constituirá en Madrid un directorio inspector militar con carácter provisional encargado de mantener el orden público y asegurar el funcionamiento normal de los ministerios y organismos oficiales.
Manifiesto del golpe de Estado (13 septiembre de 1923)

"La tierra, para los que la trabajan".Resoluciones del Congreso de la CNT celebrado en Valencia (1919)

Nos parece que los campesinos no deben perseguir otro ideal económico que el reparto más equitativo de las tierras y de los útiles de producción. Nuestra esperanza está, pues, en los campesinos andaluces, a los que consideramos con capacidad para llevar a cabo la transformación social que ha iniciado el mundo obrero en Oriente (…).
La voz del campesino, periódico anarquista (1919)

En vista de los movimientos que se operan en toda Europa y con la experiencia y el ejemplo de los campesinos rusos, ¿qué táctica hemos de seguir los campesinos españoles para resolver los problemas que a la agricultura y, en particular, a la propiedad territorial afectan, una vez llegado el momento? El dictamen resuelve: Los medios pueden deducirse desde el momento en que trata de conseguirse la expropiación, que está contenida en nuestro lema “La tierra, para los que la trabajan”.

Resoluciones del Congreso de la CNT celebrado en Valencia (1919)




La crisis política de 1917. La Asamblea de Parlamentarios de Barcelona.

La Asamblea adopta los siguientes acuerdos:
a) La política del actual Gobierno (…) constituye a la vez un agravio al Parlamento y un obstáculo a que las ansias de renovación que siente el país puedan obtener normal satisfacción.
b) Que habiendo declarado el gobierno y los partidos que tienen mayoría en las actuales Cortes, que éstas no pueden actuar en funciones de Constituyentes, y considerando la Asamblea que urge deliberar y resolver sobre la organización del Estado, la autonomía de los municipios y los demás problemas que las circunstancias plantean con apremio inaplazable para la vida del país, entiende que es indispensable la convocatoria de nuevas Cortes con funciones de Constituyentes. (…)
c) Que para que el país pueda manifestar libremente su opinión, y el pueblo no vea cerrada toda esperanza de que su voluntad sea conocida y respetada, las Cortes Constituyentes no puedan ser convocadas por un gobierno de partido, que fatalmente seguiría los habituales procedimientos de adulteración del sufragio, sino por un Gobierno que encarne y represente la voluntad soberana del país.
d) Que es indispensable que el acto realizado por el Ejército el día 1 de junio vaya seguido de una profunda renovación de la vida pública española, emprendida y realizada por los elementos políticos; (…)

El acto de Barcelona descrito por los parlamentarios.
Narración expuesta en hoja clandestina por los asambleístas (19 de julio de 1917)



Moción de la asamblea obrera de Tarrasa (21 de julio de 1909)

Considerando que la guerra es una consecuencia fatal del régimen de producción capitalista; considerando, además, que dado el sistema español de reclutamiento del ejército, solo los obreros hacen la guerra que los burgueses declaran, la Asamblea protesta enérgicamente:
1. Contra la acción del gobierno español en Marruecos.
2. Contra los procedimientos de ciertas damas de la aristocracia que insultaron el dolor de los reservistas, de sus mujeres y de sus hijos, dándoles medallas y escapularios, en vez de proporcionarles los medios de subsistencia que les arrebatan con la marcha del jefe de familia.
3. Contra el envío a la guerra de ciudadanos útiles a la producción y, en general, indiferentes al triunfo de la cruz sobre la media luna, cuando se podrían formar regimientos de curas y frailes que, además de estar directamente interesados en el éxito de la religión católica, no tienen familia ni hogar, ni son de utilidad alguna al país […].
Compromete a la clase obrera a concentrar todas sus fuerzas por si hubiera de declarar la huelga general para obligar al gobierno a respetar los derechos que tienen los marroquíes a conservar intacta la independencia de su patria.

Los principios de la CNT

El Congreso de Bellas Artes definió el sindicalismo «como un medio de lucha […] para recabar de momento todas aquellas ventajas que permitan a la clase obrera poder intensificar la lucha dentro del presente estado de cosas, a fin de conseguir […] la emancipación integral de la clase obrera, mediante la expropiación revolucionaria de la burguesía, tan pronto como el sindicalismo […] se considere bastante fuerte numéricamente y bastante capacitado intelectualmente para llevar a efecto la huelga general, que por propia definición debe ser revolucionaria, y hace suya la divisa de la Primera Internacional: La emancipación de los trabajadores ha de ser la obra de los trabajadores mismos. Por consecuencia, los sindicatos de la C.N.T. solo pueden estar integrados por obreros que conquisten su jornal en las empresas o industrias que explotan la burguesía y el Estado».
José Peirats,
Los anarquistas en la crisis política española
(1869-1939), 2006



Manifiesto de Solidaridad Catalana (1906)

Catalanes:
Una ley pensada para ahogar el potente ideal de libertad, que con infinita variedad de matices y colores bulle en la opinión de Cataluña y que a su calor se refuerza y prepara para transformar y redimir a toda España, ha sido votada por el Parlamento y sancionada por la Corona.
Todos hemos luchado para pararla. Y también nosotros, los que os convocamos en Gerona para iniciar esta fuerte campaña y, depositarios de vuestra confianza, hemos seguido fomentándola con la autoridad que habíamos recibido de vosotros.
Es así como los pueblos crecen y se elevan; así, poniéndose con todo su peso en las empresas superiores colectivas y sintiendo fuertemente la solidaridad en las horas de crisis y peligro. Este es el camino abierto a la vitalidad de la potente Cataluña. Siguiéndolo con decisión, la voluntad catalana hará salir de las ruinas una España nueva, en la que los pueblos, en viva hermandad, gozarán de prosperidad, cultura y libertad.
Por eso os llamamos de nuevo los iniciadores de Solidaridad Catalana, seguros hoy como ayer de vuestro concurso y de vuestro entusiasmo.
Barcelona, marzo de 1906



Lerroux y los Jóvenes bárbaros (1906).

Artículo de Lerroux publicado en La Rebeldía, 1 de septiembre de 1906
Rebelaos contra todo: no hay nada o casi nada bueno.
Rebelaos contra todos: no hay nadie o casi nadie justo. […]
Sed arrogantes como si no hubiera en el mundo nadie ni nada más fuerte que vosotros, no lo hay. […]
Sed osados y valerosos, como si tuvieseis atadas a vuestros pies la Victoria y la Muerte.
Sois la vida que se renueva, la naturaleza que triunfa, el pensamiento que ilumina, la voluntad que crea […].
Jóvenes bárbaros de hoy, entrad a saco en la civilización decadente y miserable de este país sin ventura, destruid sus templos, acabad con sus dioses, alzad el velo de las novicias y elevadlas a la categoría de madres para virilizar la especie, penetrad en los registros de la propiedad y haced hogueras con sus papeles […], entrad en los hogares humildes y levantad legiones de proletarios, para que el mundo tiemble ante sus jueces despiertos.
Hay que hacerlo todo nuevo, con los sillares empolvados, con las vigas humeantes de los viejos edificios derrumbados, pero antes necesitamos la catapulta que abata los muros y el rodillo que nivele los solares.
El pueblo es esclavo de la Iglesia: vive triste, ignorante, hambriento, resignado, cobarde, embrutecido por el dogma, encadenado por el temor al infierno. Hay que destruir la Iglesia.

TEMA 7. ALFONSO XIII Y LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN (1902-1931)

TEMA 7. ALFONSO XIII Y LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN (1902-1931)

1903
Fundación de la Unión Republicana
1904
Acuerdo franco-español sobre el reparto de Marruecos
1906
- Ley de jurisdicciones del ejército.
- Conferencia de Algeciras.
1907
Reforma de la ley electoral.
1908
Formación del Partido Radical.
1909
- Desastre del Barranco del Lobo.
- Semana Trágica.
1910
- Fundación de la CNT.
- Ley del Candado.
1912
Protectorado de Francia y España sobre Marruecos.
1914
Mancomunidad Catalana.
1917
Crisis militar, política y huelga general.
1918-22
Trienio bolchevique andaluz.
1919
Huelga de la Canadiense. Pistolerismo y Sindicatos Libres.
1921
Desastre de Annual.
1922
Expediente Picasso.
1923
Golpe de Estado de Primo de Rivera.
1924
- Estatuto Municipal.
- Creación de la Unión Patriótica.
1925
- Directorio Civil.
- Desembarco de Alhucemas.
1926
La Sanjuanada.
1927
Creación de la FAI
1930
- Pacto de San Sebastián.
- Insurrección militar en Jaca.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...