La evolución en la España
sublevada transcurrió de forma muy diferente a la republicana. En ella se
constituyó un férreo poder dictatorial que impuso una lógica represiva,
orientada a ganar la guerra e impulsar la contrarrevolución.
El fracaso parcial del
golpe de Estado y la falta de un proyecto de régimen político alternativo al
republicano convirtieron al ejército en el pilar básico del nuevo Estado. La
muerte del general Sanjurjo (20 julio de 1936) cuando se dirigía a Burgos a encabezar
la rebelión, puso en primer plano la figura de Franco, a la que únicamente Mola
podía cuestionar, pero también fallecería en junio de 1937.
□ En Burgos se creó la Junta de Defensa Nacional (presidida por Cabanellas) encargada de: declarar el estado de guerra, aplicación de justicia militar, paso de gobernadores civiles a militares, supresión de partidos políticos y sindicatos, paralización de la reforma agraria, incluso cambió la bandera.
□ La concentración de poder.
El 10 de octubre de 1936 la JDN nombró a Franco jefe de todos los ejércitos con
el título de Generalísimo y jefe del Gobierno del Estado, una fórmula confusa
(inspirada por Serrano Suñer) que delatada estrategia por el poder de Franco,
ya que enseguida se convertiría en Jefe
del Estado con plenos poderes. ¿Qué explica el ascenso de Franco? Es un africanista, tiene el apoyo de Hitler, dirige el ejército más potente y avanza
hacia Madrid, con todo, Franco necesita consolidar su poder, la duración de la
guerra le permitirá edificar su dictadura, Franco necesitaba una guerra larga,
eso explica algunas decisiones militares como atacar Toledo teniendo Madrid o
Valencia por Barcelona.
De inmediato, Franco formó
en Burgos una Junta Técnica de Estado como órgano consultivo, hasta que,
por la ley de 30 de enero de 1938, creó el gobierno. No obstante, el centro de
poder fue el cuartel de Franco en Salamanca, era un Estado-campamento. Realizaciones:
- Creación de un nuevo
Estado de inspiración fascista: Ley de Administración Central del Estado (El
jefe del Estado tiene el poder legislativo “potestad de dictar normas
jurídicas” y el ejecutivo, es el presidente del Consejo de Ministros).
- Liquidación de la obra
reformista republicana: abolición de los estatutos de autonomía, de la
legislación laica y educativa, ni matrimonio civil, ni divorcio.
-
Se promulgó el Fuero del Trabajo (marzo de 1938) de
inspiración fascista. Base de la organización corporativa del estado y del nacional-sindicalismo.
Se prohibieron las huelgas y reivindicaciones colectivas (todo pasaba por los
sindicatos verticales y el partido único.
-
Se suprimió la libertad de imprenta (censura), reunión y asociación.
□ La unificación política.
Todas las fuerzas que
apoyaron el golpe (CEDA, falangistas, carlistas y monárquicos) aceptaron la
preponderancia militar y el mando de Franco. Franco no quería rivales
militares, menos políticos, había que lograr una unificación política en base
al modelo de dictadura de partido único nazi-fascista, su inspirador sería
Serrano Suñer. Un decreto de 19 de abril de 1937, unificaba falangistas y
carlistas en un partido único o Movimiento FET de las JONS, del que, por
supuesto, Franco sería su jefe nacional y caudillo. Por su parte, las milicias
falangista y carlista quedaban bajo mando militar. Hubo resistencias: Fal
Conde, jefe de los Carlistas y Manuel Hedilla por los falangistas, Franco acabó
rápido con ellas, el exilio o la amenaza de condena a muerte. Monárquicos y la
CEDA aceptaron la influencia y se disolvieron. La estética fascista acompaño al
nuevo movimiento: saludo fascista, camisa azul falangista, boina roja carlista,
etc..Para la mujer, la Sección Femenina.
□ El papel de la Iglesia. La Iglesia definió la guerra como “cruzada por Dios y por España” en la carta pastoral de los obispos Múgica y Olaechea (6 de agosto de 1936), luego la idea la repite Pla y Deniel el 30 de septiembre en su pastoral Las dos ciudades donde “inspirándose” en San Agustín, opuso la ciudad terrestre (la zona republicana) y la ciudad de Dios (zona sublevada). En julio de 1937, el cardenal Gomá, siguiendo este planteamiento encabezó la Carta colectiva del Episcopado Español explicitando la identificación de la Iglesia con los sublevados y justificando la acción a causa del mal gobierno y de la amenaza de una revolución bolchevique. Solo los sacerdotes vascos y los obispos de Tarragona y Vitoria permanecieron fieles a la República. Franco se convirtió en caudillo por Dios y su régimen en una dictadura bajo palio, los obispos incorporaban el saludo fascista a la liturgia. La Iglesia de Franco nunca denunció los crímenes provocados por la represión de los sublevados, la caridad siempre estuvo reñida con el poder.
□ La represión. “Limpiar
España de elementos indeseables”.
Los militares rebeldes y los partidos que
apoyaron el golpe de Estado (falangistas, carlistas, monárquicos..) practicaron
desde el principio de la guerra una implacable y sistemática represión.
“Hay que sembrar el terror..hay que dejar la
sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos aquellos
que no piensen como nosotros”,
Emilio Mola.
Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la
vez, a sus mujeres.
Mañana vamos a tomar Peñaflor. Vayan las mujeres de los
"rojos" preparando sus mantones de luto. Estamos decididos a aplicar la ley con
firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando
sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a
ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de
toda responsabilidad.
Queipo de Llano.
La represión se dirigió contra las organizaciones vinculadas al Frente
Popular. Sus objetivos eran sembrar el terror y eliminar físicamente a sus
enemigos políticos e ideológicos. Las primeras víctimas fueron su compañeros
militares y fuerzas de orden público que no secundaron la rebelión, luego
gobernadores civiles, alcaldes, concejales y dirigentes políticos y sindicales.
Encarcelados, torturados y fusilados, la mayoría sin juicio o con juicio
sumarísimo presididos por tribunales militares, en todo caso sin garantías. La
represión se desarrollo al compás del avance, Sevilla, Badajoz (1389
ejecuciones y constatadas más de 3800
personas asesinadas), Málaga (3.500 muertos).
Esta represión tuvo medios auxiliares al ejército como las milicias de
requetés o los grupos de jóvenes fascistas. Existen grandes diferencias entre
la violencia revolucionaria en la zona republicana y la de los militares
sublevados, la primera se redujo significativamente a finales de 1936 e inicio
de 1937 por el esfuerzo de los gobiernos republicanos en contener a los poderes
revolucionarios, situación que nunca se dio por parte de los militares, al
contrario, la eliminación del enemigo era parte esencial del proyecto político
franquista, no perder de vista ese carácter sistemático nos ayuda a comprender
las magnitudes de la represión. Los mejores ejemplos son la Ley de
Responsabilidades Políticas de febrero de 1939, con efectos retroactivos desde
octubre hasta octubre de 1934 y la insistencia en mantener el estado de guerra
hasta 1949.
|
EVOLUCIÓN POLÍTICA EN LA ZONA SUBLEVADA: DE LA JUNTA MILITAR COLEGIADA A LA DICTADURA CAUDILLISTA Y FASCISTIZADA.
EVOLUCIÓN POLÍTICA EN LA ZONA REPUBLICANA (1936-1939).
Hasta el fin de la guerra, las
instituciones republicanas siguieron funcionando sobre la base de la pluralidad
y con la Constitución en vigor. No obstante, el golpe de Estado fracasado
provocó en los territorios leales a la República un proceso de revolución
social que los gobiernos intentaron encauzar centralizando la dirección de la
guerra, con todo, la dialéctica guerra/revolución (republicanos, socialistas y
comunistas) y revolución/guerra (anarquistas y POUM) fruto de la pluralidad de
los grupos políticos se mantuvo hasta el final.
□
Gobiernos republicanos. Santiago Casares dimitió el 18 tras disolver las
guarniciones rebeldes, se nombra presidente a Martínez Barrio, quien trato de
llegar a una solución con Mola, este se negó. Fracasado el intento, Azaña manda
formar gobierno exclusivamente republicano y al frente José Giral
(julio-septiembre de 1936). Este gobierno dio orden de repartir las armas a
las milicias obreras, suponía de facto aceptar una cesión de parte del
poder del Estado (una pérdida del monopolio de las armas) a los comités y
milicias armadas de los partidos y sindicatos que habían sido las defensoras de
la República durante el golpe de estado y que tenían su propio proyecto político. Las calles
se llenaron de hombres y mujeres armados, nuevos protagonistas, muchos de los
cuales no estaban allí para defender únicamente la República, a la que ya se le
había pasado su oportunidad, sino para hacer la revolución. A donde no había
llegado la República con sus reformas, llegarían ellos con la revolución: el
golpe de Estado contrarrevolucionario, que intenta frenar la revolución, acabó
finalmente desencadenándola.
□ La revolución social: colectivización. CNT y parte de la UGT iniciaron una profunda revolución social cuya mejor expresión fue las colectivizaciones, lo que suponía la incautación y abolición de la propiedad privada de los medios de producción y la implantación de la propiedad colectiva, eran dirigidas por un comité elegido en asamblea general. En la revolución social en el campo participaron tres millones de campesinos, se expropiaron cerca de 5,5 millones hectáreas y se crearon 1.600 colectividades. Se desarrollo fundamentalmente en las zonas latifundistas: La Mancha, Aragón, Murcia, Andalucía y Extremadura. Los sindicatos constituyeron igualmente colectividades en las grandes empresas industriales, ejercieron el control obrero y gestionaron los servicios públicos, ferrocarriles y transporte urbano. Entre la diversidad de experiencias revolucionarias destacaron las anarquistas del Comité de Milicias Antifascistas en Cataluña y el Consejo de Aragón. Republicanos, socialistas y comunistas opusieron a la revolución la necesidad de lograr la victoria.
□
La represión popular: La aparición de poderes revolucionarios (al margen
de la legalidad republicana) provocaron la puesta en marcha de una dura
represión. Grupos de milicianos pusieron en marcha una represión de
clase y heredera de un conflicto social secular, aristócratas, militares,
personas de significación derechista y religiosos fueron sus principales
víctimas. Especialmente graves resultaron los asesinatos en Paracuellos del
Jarama y en Torrejón de Ardoz de más de 2.000 presos sacados de las cárceles
del Madrid sitiado en noviembre de 1936. Las imágenes de esta violencia fueron
muy negativas para la República de cara a su política exterior. La violencia
revolucionaria se freno de forma significativa a finales de 1936 gracias a la
paulatina centralización del poder de los gobiernos republicanos, el establecimiento de tribunales populares, las repercusión negativa de la represión para la política exterior y a la actitud y declaraciones contrarias de los dirigentes republicanos.
"Por muy fidedignas que sean las terribles y trágicas versiones de lo que ha ocurrido y está ocurriendo en tierras dominadas por nuestros enemigos, aunque día a día nos lleguen agrupados, en montón, los nombres de camaradas, de amigos queridos, en quienes la adscripción a una idea bastó como condena para sufrir una muerte alevosa, no imitéis esa conducta, os lo ruego, os lo suplico. Ante la crueldad ajena, la piedad vuestra; ante la sevicia ajena, vuestra clemencia; ante los excesos del enemigo, vuestra benevolencia generosa [..] ¡No los imitéis! ¡No los imitéis! Superadlos en vuestra conducta moral; superadlos en vuestra generosidad. Yo no os pido, conste, que perdáis vigor en la lucha, ardor en la pelea. Pido pechos duros para el combate, duros, de acero, como se denominan algunas de las milicias valientes -pechos de acero-- pero corazones sensibles, capaces de estremecerse ante el dolor humano y de ser albergue de la piedad, tierno sentimiento, sin el cual parece que se pierde lo más esencial de la grandeza humana."
□
Gobierno de Largo Caballero (septiembre de 1936 a mayo de 1937). El
gobierno de Giral, compuesto únicamente por miembros de partidos republicanos
era incapaz de frenar la revolución y las milicias populares no podían combatir
con eficacia al ejército sublevado. En el nuevo gabinete estaban presentes republicanos,
socialistas y comunistas.
A comienzos de noviembre, entraron cuatro ministros anarquistas, siendo la
primera ministra de la historia de España la anarquista Federica Montseny. El 6
de noviembre el nuevo gobierno se traslado a Valencia ante la presión sobre
Madrid, fue una salida precipitada, a pesar de dejar una Junta de Defensa. OBJETIVOS del gobierno:
- Reconstruir los poderes del
Estado republicano.
- Encauzar la revolución
frenando la represión.
- Centralización del poder
político y militar (reconstrucción del ejército).
Las REALIZACIONES del
gobierno fueron: creación de un gobierno de coalición antifascista, aprobación
del estatuto de autonomía vasco (1 de octubre), disolución de las juntas y
comités, reguló los consejos que regían los ayuntamientos y diputaciones,
potencio los tribunales populares creados por el gobierno anterior y
restableció el orden público en la retaguardia, la represión desapareció. No
obstante, lo prioritario fue la formación de un ejército regular, el Ejército
Popular de la República a base de centralizar el mando, militarizar las
milicias creando brigadas mixtas encuadradas dentro del Ejército Popular y un
Estado Mayor Central.
¿Guerra o Revolución?
Enfrentamientos entre las corrientes de izquierda. Anarquistas y partidarios
del POUM se resistían a incorporarse al ejército regular, de igual modo que se
oponían a perder su protagonismo político y las colectivizaciones, priorizaban
la revolución sobre la victoria, por su parte, el gobierno priorizaba la
victoria, paso necesario para hacer las reformas. Esta situación fue un
elemento de debilidad generador de conflictos y tensiones que cristalizaron en
Barcelona, en mayo de 1937, la ciudad era desde el golpe militar el centro
del movimiento revolucionario anarquista y el Comité de Milicias Antifascistas
un contrapoder al del gobierno de la Generalitat, las fuerzas de seguridad
controladas por el PSUC y la Generalitat doblegaron a la CNT y al POUM en unos
enfrentamientos que estallaron con los sucesos del edificio de la Telefónica en
mayo (el gobierno pretendía controlar las comunicaciones). Murieron entre 400 y
500 personas, el gobierno de Largo Caballero perdió el apoyo de los comunistas,
de algún sector del PSOE (I. Prieto) y de los republicanos, ante la negativa
del presidente de ilegalizar al POUM.
□ Gobierno de Juan Negrín (mayo 1937-marzo de
1939).
El nuevo gobierno supuso la
pérdida de poder de los poderes revolucionarios (recuperó el poder en Cataluña
y en Aragón), era un gabinete de concentración (partidos de la coalición del
Frente Popular) con el tándem Prieto-Negrín. Con todo, su estabilidad dependía
del equilibrio entre socialistas y comunistas. El PCE, que durante la República
fue siempre un partido minoritario aumento su influencia durante la guerra
gracias a su discurso moderado de defensa de la República Democrática frente a
la revolución de anarquistas y troskistas (POUM), la influencia derivada del
apoyo de la URSS a la República y la movilización política de los comisarios
políticos comunistas en el Ejército Popular de la República. No obstante, el
PCE presionó constantemente contra aquellos que planteaban un modelo
revolucionario rival como eran anarquistas y especialmente el otro partido de
significación comunista pero de carácter troskista, el POUM que fue finalmente
ilegalizado, y su secretario político, Andreu Nin, asesinado.
REALIZACIONES. El
gobierno Negrín reforzó el ejército, unificó los planes militares e intento
organizar una economía de guerra poniendo fin a la experiencia colectivizadora
en aras de ordenar e incrementar la producción. En política exterior Negrín
intentó la implicación de las potencias democráticas y un cambio en la política
de no intervención, chocando con la política de apaciguamiento y el Acuerdo de
Munich de 1938.
Prieto salió del
gobierno y Negrín, con el apoyo de los comunistas, formo un nuevo gobierno con
unos nuevos objetivos concretados en los llamados trece puntos que presentó
ante la Sociedad de Naciones. Para entonces se perdía Cataluña, faltaban
alimentos, el ejército estaba desmoralizado, Francia y Gran Bretaña reconocían
el gobierno de Franco (otro vergüenza diplomática tras los Acuerdos de Munich
de 1938) y un sector, en el que figuraban militares profesionales (Coronel
Casado, jefe del Ejército del Centro) y socialistas como Besteiro o
combatientes anarquistas como Cipriano Mera, se inclinaron por la rendición a
Franco. El 15 de marzo Hitler amenazaba
con bombear Praga y el 28 Franco entra en Madrid, en septiembre Hitler invadía
Polonia y Franco ya controlaba toda España, el principal lastre de la República
fue la política de apaciguamiento, Franco terminó entrando en Madrid, pero
luego serían París y Londres las que conocería los bombardeos, pero ahora sí,
resistir a Hitler supondría vencer. No lo fue así para la República.
|
EL DESARROLLO DE LA GUERRA CIVIL. DINÁMICA MILITAR.
DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA GUERRA CIVIL.
La dimensión internacional es
uno de los aspectos más importante de la historiografía sobre la guerra civil
española. Para muchos historiadores, la Guerra Civil constituyo un capítulo
precedente de la Segunda Guerra Mundial, interpretación más que justificada si
tenemos presente el tremendo error y las consecuencias posteriores de la
política de apaciguamiento inglesa respecto a Hitler (Pacto de Munich de 1938). El Comité de No Intervención dio origen a una estructura asimétrica de apoyos e inhibiciones que fue muy favorable para los insurgentes y muy perjudicial para la República. Analizaremos la política internacional y los apoyos en cada uno de los
contendientes, teniendo presente
2.1. La República
□
Apoyos.
- Opinión democrática mundial.
La República se identificaba con democracia y libertad frente a la agresión
fascista.
- Los Partidos obreros
(comunistas y socialdemócratas).
- Voluntariado internacional(Solidaridad antifascista): Brigadas internacionales, cerca de 50.000 hombres
hasta 1938.
□
La soledad de la República.
La guerra de España suscitó de
forma inmediata el temor a su extensión por Europa en medio de una delicada
situación internacional. Para evitar su generalización, se consideró necesario
aislar el conflicto.
- Gran Bretaña defendía una política de apaciguamiento ante la
Alemania nazi y quería evitar un conflicto, además el gobierno conservador veía
con simpatías el golpe militar.
- Francia era la potencia más afectada por sus simpatías hacia la
causa republicana, dado que también tenía un gobierno de Frente Popular, pero los gobernantes fueron demasiado
prudentes y no ayudaron al gobierno republicano después de que Gran Bretaña le
advirtiese de que si intervenía en España no apoyaría su política internacional
ante la amenaza de Hitler. Francia se plegó a esas exigencias, impulsando junto
a G. Bretaña la creación de un Comité
de No Intervención.
- Este Comité se creó en 1936
en Londres, y a él acabaron asociándose veintisiete países, entre los que se
encontraban los que más asistencia
prestaron a los combatientes, Alemania, Italia y la URSS, con la sola intención
de vigilarse los unos a los otros. La política de No Intervención fue muy perjudicial para la República y
una de las causas de su derrota, ya que Francia y Gran Bretaña no impidieron
que Alemania e Italia colaborasen con Franco.
- La República tuvo
grandes dificultades para adquirir suministros y pertrechos militares debido a
la política de No Intervención y tuvo que financiar esos recursos mediante
rigurosos pago a Francia y fundamentalmente a la URSS con divisas y reservas de
oro del Banco de España, esta relación URSS-República Española no correspondía
a ninguna estrategia soviética previa, únicamente a la necesidad de
aprovisionamiento.
- En congruencia con su
respeto a la legalidad internacional, su deseo de intervención de las potencias
democráticas, el gobierno republicano propuso en la Sociedad de Naciones la
retirada de los combatientes extranjeros, en noviembre de 1938 las Brigadas
Internacionales se despidieron de España, no ocurrió lo mismo con los alemanes e italianos que
apoyaban a Franco.
2.2. Los sublevados.
Los sublevados fueron los más favorecidos por el apoyo militar,
económico y financiero extranjero.
□
Alemania con la Legión Cóndor (20.000 hombres) formada por
soldados y oficiales muy cualificados y con armamento de nuevo tipo, prestó una
gran ayuda a Franco, fue la responsable del bombardeo de Guernica en 1937. La
marina alemana hostigó sistemáticamente las costas de las zonas leales.
□
La Italia fascista apoyó desde el primer momento con el envío de
aviones para facilitar el paso del Estrecho de Gibraltar y, posteriormente,
envió el llamado Corpo di Truppe Volontaire que llego a integrar más de 80.000
soldados regulares.
□ El Portugal de la dictadura de Salazar fue
clave en las primeras fases, ofensiva por Badajoz, no por el eje Andalucía-La
Mancha, además Portugal envió
fuerzas de voluntarios (viriatos) y
sus puertos sirvieron para que TEXACO (petrolera estadounidense) mandara
combustible por mar. Otras grandes empresas americanas vendieron productos a
los sublevados fueron Ford o General Motors.
□ De menor importancia destacar la
presencia de voluntarios católicos irlandeses.
□
Generalmente se olvidan los marroquíes integrados en el cuerpo de
Regulares del Ejército franquista.
| ||||||||||||||||||||||
CAUSAS Y GOLPE DE ESTADO CONVERTIDO EN UNA GUERRA CIVIL. JULIO DE 1936.
La
patria es en España un sentimiento sencillamente popular, del cual suelen
jactarse los señoritos. En los trances más duros, los señoritos la invocan y la
venden, el pueblo la compra con su sangre y no la mienta siquiera. A. Machado.
INTRODUCCIÓN.
La guerra civil española (1936-1939) ha dado
lugar a muchas investigaciones y obras históricas y es objeto de debate y
controversias historiográficas. Es un tema denso que nosotros intentaremos
exponer atendiendo a los apartados,
aspectos y hechos más relevantes y significativos. Nuestra exposición se
organizará en torno a cinco apartados: causas del conflicto,
internacionalización del mismo, dinámicas militares, evolución político-social
en ambas zonas, la rebelde y la republicana y, por último, las consecuencias.
1. LAS CAUSAS DE
LA GUERRA Y LA SUBLEVACIÓN.
1.1. Las causas de la guerra.
Las dividimos en:
□ Causas estructurales: Las dificultades fundamentales de la España
contemporánea que la República intentó resolver para lograr la modernización y
democratización real del país fueron la base de los principales conflictos
sociopolíticos que enfrentaron a las distintas clases sociales: el problema
agrario y la resistencia de la oligarquía terrateniente a la reforma agraria;
el aspecto social y laboral de las leyes de trabajo republicanas, la
secularización de la sociedad, el endémico problema educativo (despensa y
escuela), el conflicto de la organización del Estado (nacionalismos) y la
excesiva presencia del ejército en la vida política.
□ Causas coyunturales: Se podrían señalar: la recesión económica ligada a la crisis de 1932
que se incremento el problema del paro, en especial el agrario, la presión
contra las medidas aplicadas por los gobernantes republicanos por la derecha
(golpe de Sanjurjo) y la izquierda (aceleración de la reforma agraria),
presiones convertidas en verdadera tensión social tras las medidas antisociales
de los gobiernos radical-cedistas y la contestación obrera y nacionalista en la
revolución 1934, situaciones encuadradas en un contexto europeo de ascenso y
expansionismo fascista (Alemania e Italia) y de movilización y concertación
entre comunistas y el resto de partidos (Frentes Populares).
□ Causas desencadenantes. El elemento
fundamental es la existencia de una conspiración desde 1933, con militares,
falangistas, carlistas y alfonsinos que se preparaba para un golpe armado. Esta
conspiración se aceleró con el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936 y
estuvo orquestada por el general Mola, encargado de la coordinación militar,
aunque no debemos dejar de atender la trama civil con un Calvo Sotelo apelando
al militarismo desde la Cortes, la Falange provocando incidentes callejeros en
una dinámica de acción-reacción con las milicias de los partidos obreros
(muertes del teniente Castillo y Calvo Sotelo) y empresarios como Juan March dispuestos a
financiar el golpe. Una vez producido el levantamiento, su propio fracaso en
las principales ciudades por la reacción de las milicias obreras hizo que se
transformase en Guerra Civil.
1.2. La sublevación, un golpe de
Estado fracasado que terminó en guerra civil.
El 17 de julio se produjo la sublevación en
la guarnición militar de Melilla y al día siguiente en numerosas ciudades de
toda España. Franco acudió a Marruecos desde Canarias (Dragon Rapide) en vuelo
previamente organizado, para ponerse al frente de las tropas sublevadas.
El golpe militar suponía la declaración de
estado de guerra, lo que implicaba la destitución de la autoridad civil, aplicación del código de justicia militar y la suspensión de todas las
garantías constitucionales, es decir, la aplicación de los usos de la guerra y
de los métodos militares: fusilamientos y asesinatos a cualquier opositor al
golpe, como así fue en efecto.
El fracaso del levantamiento en julio de 1936
en las principales ciudades, especialmente Madrid, Barcelona y los grandes
núcleos industriales del norte, por la reacción armada de las organizaciones
sindicales y de izquierda y la fidelidad al Gobierno de gran parte del
ejército, provocó la conversión de aquel golpe de Estado en una guerra civil
que duro casi tres años, una guerra que la República ni había buscado, ni había
provocado.
|
En las regiones donde la derecha era fuerte,
como Castilla, León, Galicia, Baleares o Navarra, el golpe contra la República
triunfó sin apenas problemas. La decisión de los oficiales y el apoyo de
activistas de derecha hizo triunfar el golpe en Aragón, Sevilla, Oviedo,
Toledo, Granada y Córdoba, aprovechándose de la sorpresa y la lenta respuesta
de las fuerzas leales al Gobierno.
No obstante, la República, intento negociar
con los sublevados (Martínez Barrio), sin resultados. Una vez eliminados los
focos de sublevados de Madrid, Barcelona y San Sebastian, consiguió mantener la
porción más importante del territorio y la fidelidad de buena parte de la
Guardia Civil y el Ejército, especialmente de la Armada y la Aviación.
Un elemento fundamental para la conversión
del golpe en guerra civil fue la inmediata ayuda exterior de Italia (desde
antes del golpe) y de Alemania (el 20 de julio se incautaba un avión de
Lufthansa y se preparaban emisarios para solicitar apoyo a Hitler, Mola ya lo
había intentando con menor éxito, la noche del 25 al 26 de julio se producía la
famosa jornada de Bayreuth, Hitler decidía apoyar a Franco).
Un breve análisis de la
relación de fuerzas:
- Territorialmente: División
de España en dos grandes zonas.
- Económicamente: La República
mantenía el campo manchego, la industria vasca y las reservas de oro mientras
los rebeldes el cereal castellano, el carbón leonés, las minas de Rio Tinto y
un soporte exterior alemán.
- Militarmente:
Aviación, Marina y buena parte del ejército junto a la República, a pesar del
problema de que gran parte de los oficiales se sublevaron (eso supone no tener
cuadros de mando), los sublevados contaban con divisiones íntegras en Castilla,
Galicia y Andalucía, y sobre todo con el ejército de África, el mejor equipado
y entrenado.
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