UNIDADES DIDÁCTICAS

En España el respeto es revolucionario. Fernando de los Ríos.

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EVOLUCIÓN POLÍTICA EN LA ZONA SUBLEVADA: DE LA JUNTA MILITAR COLEGIADA A LA DICTADURA CAUDILLISTA Y FASCISTIZADA.


La evolución en la España sublevada transcurrió de forma muy diferente a la republicana. En ella se constituyó un férreo poder dictatorial que impuso una lógica represiva, orientada a ganar la guerra e impulsar la contrarrevolución.
El fracaso parcial del golpe de Estado y la falta de un proyecto de régimen político alternativo al republicano convirtieron al ejército en el pilar básico del nuevo Estado. La muerte del general Sanjurjo (20 julio de 1936) cuando se dirigía a Burgos a encabezar la rebelión, puso en primer plano la figura de Franco, a la que únicamente Mola podía cuestionar, pero también fallecería en junio de 1937.
□ En Burgos se creó la Junta de Defensa Nacional (presidida por Cabanellas) encargada de: declarar el estado de guerra, aplicación de justicia militar, paso de gobernadores civiles a militares, supresión de partidos políticos y sindicatos, paralización de la reforma agraria, incluso cambió la bandera.


La concentración de poder. El 10 de octubre de 1936 la JDN nombró a Franco jefe de todos los ejércitos con el título de Generalísimo y jefe del Gobierno del Estado, una fórmula confusa (inspirada por Serrano Suñer) que delatada estrategia por el poder de Franco, ya que  enseguida se convertiría en Jefe del Estado con plenos poderes. ¿Qué explica el ascenso de Franco? Es un africanista, tiene el apoyo de Hitler, dirige el ejército más potente y avanza hacia Madrid, con todo, Franco necesita consolidar su poder, la duración de la guerra le permitirá edificar su dictadura, Franco necesitaba una guerra larga, eso explica algunas decisiones militares como atacar Toledo teniendo Madrid o Valencia por Barcelona.
De inmediato, Franco formó en Burgos una Junta Técnica de Estado como órgano consultivo, hasta que, por la ley de 30 de enero de 1938, creó el gobierno. No obstante, el centro de poder fue el cuartel de Franco en Salamanca, era un Estado-campamento. Realizaciones:
- Creación de un nuevo Estado de inspiración fascista: Ley de Administración Central del Estado (El jefe del Estado tiene el poder legislativo “potestad de dictar normas jurídicas” y el ejecutivo, es el presidente del Consejo de Ministros).
- Liquidación de la obra reformista republicana: abolición de los estatutos de autonomía, de la legislación laica y educativa, ni matrimonio civil, ni divorcio.
- Se promulgó el Fuero del Trabajo (marzo de 1938) de inspiración fascista. Base de la organización corporativa del estado y del nacional-sindicalismo. Se prohibieron las huelgas y reivindicaciones colectivas (todo pasaba por los sindicatos verticales y el partido único.
- Se suprimió la libertad de imprenta (censura), reunión y asociación.
La unificación política.
Todas las fuerzas que apoyaron el golpe (CEDA, falangistas, carlistas y monárquicos) aceptaron la preponderancia militar y el mando de Franco. Franco no quería rivales militares, menos políticos, había que lograr una unificación política en base al modelo de dictadura de partido único nazi-fascista, su inspirador sería Serrano Suñer. Un decreto de 19 de abril de 1937, unificaba falangistas y carlistas en un partido único o Movimiento FET de las JONS, del que, por supuesto, Franco sería su jefe nacional y caudillo. Por su parte, las milicias falangista y carlista quedaban bajo mando militar. Hubo resistencias: Fal Conde, jefe de los Carlistas y Manuel Hedilla por los falangistas, Franco acabó rápido con ellas, el exilio o la amenaza de condena a muerte. Monárquicos y la CEDA aceptaron la influencia y se disolvieron. La estética fascista acompaño al nuevo movimiento: saludo fascista, camisa azul falangista, boina roja carlista, etc..Para la mujer, la Sección Femenina.

 □ El papel de la Iglesia. La Iglesia definió la guerra como “cruzada por Dios y por España” en la carta pastoral de los obispos Múgica y Olaechea (6 de agosto de 1936), luego la idea la repite Pla y Deniel el 30 de septiembre en su pastoral Las dos ciudades donde “inspirándose” en San Agustín, opuso la ciudad terrestre (la zona republicana) y la ciudad de Dios (zona sublevada). En julio de 1937, el cardenal Gomá, siguiendo este planteamiento encabezó la Carta colectiva del Episcopado Español explicitando la identificación de la Iglesia con los sublevados y justificando la acción a causa del mal gobierno y de la amenaza de una revolución bolchevique. Solo los sacerdotes vascos y los obispos de Tarragona y Vitoria permanecieron fieles a la República. Franco se convirtió en caudillo por Dios y su régimen en una dictadura bajo palio,  los obispos incorporaban el saludo fascista a la liturgia. La Iglesia de Franco nunca denunció los crímenes provocados por la represión de los sublevados, la caridad siempre estuvo reñida con el poder.

La represión. “Limpiar España de elementos indeseables”.

 Los militares rebeldes y los partidos que apoyaron el golpe de Estado (falangistas, carlistas, monárquicos..) practicaron desde el principio de la guerra una implacable y sistemática represión. 
Hay que sembrar el terror..hay que dejar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos aquellos que no piensen como nosotros”,
Emilio Mola. 

Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres.
Mañana vamos a tomar Peñaflor. Vayan las mujeres de los "rojos" preparando sus mantones de luto.  Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad
Queipo de Llano.

La represión se dirigió contra las organizaciones vinculadas al Frente Popular. Sus objetivos eran sembrar el terror y eliminar físicamente a sus enemigos políticos e ideológicos. Las primeras víctimas fueron su compañeros militares y fuerzas de orden público que no secundaron la rebelión, luego gobernadores civiles, alcaldes, concejales y dirigentes políticos y sindicales.


 Encarcelados, torturados y fusilados, la mayoría sin juicio o con juicio sumarísimo presididos por tribunales militares, en todo caso sin garantías. La represión se desarrollo al compás del avance, Sevilla, Badajoz (1389 ejecuciones y  constatadas más de 3800 personas asesinadas), Málaga (3.500 muertos).  Esta represión tuvo medios auxiliares al ejército como las milicias de requetés o los grupos de jóvenes fascistas. Existen grandes diferencias entre la violencia revolucionaria en la zona republicana y la de los militares sublevados, la primera se redujo significativamente a finales de 1936 e inicio de 1937 por el esfuerzo de los gobiernos republicanos en contener a los poderes revolucionarios, situación que nunca se dio por parte de los militares, al contrario, la eliminación del enemigo era parte esencial del proyecto político franquista, no perder de vista ese carácter sistemático nos ayuda a comprender las magnitudes de la represión. Los mejores ejemplos son la Ley de Responsabilidades Políticas de febrero de 1939, con efectos retroactivos desde octubre hasta octubre de 1934 y la insistencia en mantener el estado de guerra hasta 1949.    

EVOLUCIÓN POLÍTICA EN LA ZONA REPUBLICANA (1936-1939).


Hasta el fin de la guerra, las instituciones republicanas siguieron funcionando sobre la base de la pluralidad y con la Constitución en vigor. No obstante, el golpe de Estado fracasado provocó en los territorios leales a la República un proceso de revolución social que los gobiernos intentaron encauzar centralizando la dirección de la guerra, con todo, la dialéctica guerra/revolución (republicanos, socialistas y comunistas) y revolución/guerra (anarquistas y POUM) fruto de la pluralidad de los grupos políticos se mantuvo hasta el final.

□ Gobiernos republicanos. 

Santiago Casares dimitió el 18 tras disolver las guarniciones rebeldes, se nombra presidente a Martínez Barrio, quien trato de llegar a una solución con Mola, este se negó. Fracasado el intento, Azaña manda formar gobierno exclusivamente republicano y al frente José Giral (julio-septiembre de 1936). Este gobierno dio orden de repartir las armas a las milicias obreras, suponía de facto aceptar una cesión de parte del poder del Estado (una pérdida del monopolio de las armas) a los comités y milicias armadas de los partidos y sindicatos que habían sido las defensoras de la República durante el golpe de estado y que tenían su propio proyecto político. 

Las calles se llenaron de hombres y mujeres armados, nuevos protagonistas, muchos de los cuales no estaban allí para defender únicamente la República, a la que ya se le había pasado su oportunidad, sino para hacer la revolución. A donde no había llegado la República con sus reformas, llegarían ellos con la revolución: el golpe de Estado contrarrevolucionario, que intenta frenar la revolución, acabó finalmente desencadenándola.

 La revolución social: colectivización. CNT y parte de la UGT iniciaron una profunda revolución social cuya mejor expresión fue las colectivizaciones, lo que suponía la incautación y abolición de la propiedad privada de los medios de producción y la implantación de la propiedad colectiva, eran dirigidas por un comité elegido en asamblea general. En la revolución social en el campo participaron tres millones de campesinos, se expropiaron cerca de 5,5 millones  hectáreas y se crearon 1.600 colectividades. 

Se desarrollo fundamentalmente en las zonas latifundistas: La Mancha, Aragón, Murcia, Andalucía y Extremadura. Los sindicatos constituyeron igualmente colectividades en las grandes empresas industriales, ejercieron el control obrero y gestionaron los servicios públicos, ferrocarriles y transporte urbano. 

Entre la diversidad de experiencias revolucionarias destacaron las anarquistas del Comité de Milicias Antifascistas en Cataluña y el Consejo de Aragón. Republicanos, socialistas y comunistas opusieron a la revolución la necesidad de lograr la victoria.

□ La represión popular: La aparición de poderes revolucionarios (al margen de la legalidad republicana) provocaron la puesta en marcha de una dura represión. Grupos de milicianos pusieron en marcha una represión de clase y heredera de un conflicto social secular, aristócratas, militares, personas de significación derechista y religiosos fueron sus principales víctimas. Especialmente graves resultaron los asesinatos en Paracuellos del Jarama y en Torrejón de Ardoz de más de 2.000 presos sacados de las cárceles del Madrid sitiado en noviembre de 1936. Las imágenes de esta violencia fueron muy negativas para la República de cara a su política exterior. La violencia revolucionaria se freno de forma significativa a finales de 1936 gracias a la paulatina centralización del poder de los gobiernos republicanos, el establecimiento de tribunales populares, las repercusión negativa de la represión para la política exterior y a la actitud y declaraciones contrarias de los dirigentes republicanos. 

"Por muy fidedignas que sean las terribles y trágicas versiones de lo que ha ocurrido y está ocurriendo en tierras dominadas por nuestros enemigos, aunque día a día nos lleguen agrupados, en montón, los nombres de camaradas, de amigos queridos, en quienes la adscripción a una idea bastó como condena para sufrir una muerte alevosa, no imitéis esa conducta, os lo ruego, os lo suplico. Ante la crueldad ajena, la piedad vuestra; ante la sevicia ajena, vuestra clemencia; ante los excesos del enemigo, vuestra benevolencia generosa [..] ¡No los imitéis! ¡No los imitéis! Superadlos en vuestra conducta moral; superadlos en vuestra generosidad. Yo no os pido, conste, que perdáis vigor en la lucha, ardor en la pelea. Pido pechos duros para el combate, duros, de acero, como se denominan algunas de las milicias valientes -pechos de acero-- pero corazones sensibles, capaces de estremecerse ante el dolor humano y de ser albergue de la piedad, tierno sentimiento, sin el cual parece que se pierde lo más esencial de la grandeza humana."

□ Gobierno de Largo Caballero (septiembre de 1936 a mayo de 1937). El gobierno de Giral, compuesto únicamente por miembros de partidos republicanos era incapaz de frenar la revolución y las milicias populares no podían combatir con eficacia al ejército sublevado. En el nuevo gabinete estaban presentes republicanos, socialistas y comunistas. A comienzos de noviembre, entraron cuatro ministros anarquistas, siendo la primera ministra de la historia de España la anarquista Federica Montseny. El 6 de noviembre el nuevo gobierno se traslado a Valencia ante la presión sobre Madrid, fue una salida precipitada, a pesar de dejar una Junta de Defensa.

OBJETIVOS  del gobierno:
- Reconstruir los poderes del Estado republicano.
- Encauzar la revolución frenando la represión.
- Centralización del poder político y militar (reconstrucción del ejército).


Las REALIZACIONES del gobierno fueron: creación de un gobierno de coalición antifascista, aprobación del estatuto de autonomía vasco (1 de octubre), disolución de las juntas y comités, reguló los consejos que regían los ayuntamientos y diputaciones, potencio los tribunales populares creados por el gobierno anterior y restableció el orden público en la retaguardia, la represión desapareció. No obstante, lo prioritario fue la formación de un ejército regular, el Ejército Popular de la República a base de centralizar el mando, militarizar las milicias creando brigadas mixtas encuadradas dentro del Ejército Popular y un Estado Mayor Central.


¿Guerra o Revolución? Enfrentamientos entre las corrientes de izquierda. Anarquistas y partidarios del POUM se resistían a incorporarse al ejército regular, de igual modo que se oponían a perder su protagonismo político y las colectivizaciones, priorizaban la revolución sobre la victoria, por su parte, el gobierno priorizaba la victoria, paso necesario para hacer las reformas. 

Esta situación fue un elemento de debilidad generador de conflictos y tensiones que cristalizaron en Barcelona, en mayo de 1937, la ciudad era desde el golpe militar el centro del movimiento revolucionario anarquista y el Comité de Milicias Antifascistas un contrapoder al del gobierno de la Generalitat, las fuerzas de seguridad controladas por el PSUC y la Generalitat doblegaron a la CNT y al POUM en unos enfrentamientos que estallaron con los sucesos del edificio de la Telefónica en mayo (el gobierno pretendía controlar las comunicaciones). 

Murieron entre 400 y 500 personas, el gobierno de Largo Caballero perdió el apoyo de los comunistas, de algún sector del PSOE (I. Prieto) y de los republicanos, ante la negativa del presidente de ilegalizar al POUM.

 □ Gobierno de Juan Negrín (mayo 1937-marzo de 1939).

El nuevo gobierno supuso la pérdida de poder de los poderes revolucionarios (recuperó el poder en Cataluña y en Aragón), era un gabinete de concentración (partidos de la coalición del Frente Popular) con el tándem Prieto-Negrín. Con todo, su estabilidad dependía del equilibrio entre socialistas y comunistas. El PCE, que durante la República fue siempre un partido minoritario aumento su influencia durante la guerra gracias a su discurso moderado de defensa de la República Democrática frente a la revolución de anarquistas y troskistas (POUM), la influencia derivada del apoyo de la URSS a la República y la movilización política de los comisarios políticos comunistas en el Ejército Popular de la República. No obstante, el PCE presionó constantemente contra aquellos que planteaban un modelo revolucionario rival como eran anarquistas y especialmente el otro partido de significación comunista pero de carácter troskista, el POUM que fue finalmente ilegalizado, y su secretario político, Andreu Nin, asesinado.

REALIZACIONES. El gobierno Negrín reforzó el ejército, unificó los planes militares e intento organizar una economía de guerra poniendo fin a la experiencia colectivizadora en aras de ordenar e incrementar la producción. En política exterior Negrín intentó la implicación de las potencias democráticas y un cambio en la política de no intervención, chocando con la política de apaciguamiento y el Acuerdo de Munich de 1938.

DIVISIÓN Y RESISTENCIAS. Las derrotas de 1938 (en especial tras la última esperanza en la batalla del Ebro) provocaron la división entre el Azaña (presidente de la República) e Indalecio Prieto (Ministro de Defensa Nacional) y Negrín, los primeros eran ya partidarios de pactar la rendición con Franco (mediación franco-británica) mientras que Negrín, planteaba una estrategia de “resistir es vencer” que tenía su fundamento en el expansionismo nazi que más tarde o temprano debería hacer a las potencias democráticas despertar. 

Prieto salió del gobierno y Negrín, con el apoyo de los comunistas, formo un nuevo gobierno con unos nuevos objetivos concretados en los llamados trece puntos que presentó ante la Sociedad de Naciones. Para entonces se perdía Cataluña, faltaban alimentos, el ejército estaba desmoralizado, Francia y Gran Bretaña reconocían el gobierno de Franco (otro vergüenza diplomática tras los Acuerdos de Munich de 1938) y un sector, en el que figuraban militares profesionales (Coronel Casado, jefe del Ejército del Centro) y socialistas como Besteiro o combatientes anarquistas como Cipriano Mera, se inclinaron por la rendición a Franco.  

El 15 de marzo Hitler amenazaba con bombear Praga y el 28 Franco entra en Madrid, en septiembre Hitler invadía Polonia y Franco ya controlaba toda España, el principal lastre de la República fue la política de apaciguamiento, Franco terminó entrando en Madrid, pero luego serían París y Londres las que conocería los bombardeos, pero ahora sí, resistir a Hitler supondría vencer. No lo fue así para la República.  

EL DESARROLLO DE LA GUERRA CIVIL. DINÁMICA MILITAR.


La sublevación militar del 18 de julio provocó, en un primer momento, la división de España en dos zonas: una controlada por los rebeldes y otra por el gobierno de la República.
Rebeldes. Controlaban Canarias, protectorado marroquí, Cáceres, Castilla y León, La Rioja, Navarra, Galicia, la isla de Mallorca y la costa desde Cádiz al estrecho de Gibraltar. Además, entre los sublevados reencontraban casi todas las fuerzas armadas, incluido el ejército de África, que llevó a cabo operaciones clave en la guerra, y los altos mandos.
Republicanos. Dominaron el resto del país, es decir, las principales zonas industriales (Cataluña y la franja cantábrica) y grandes ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia. Además poseía todo el oro del Banco de España y el control de las fuerzas aéreas y navales que, posteriormente, resultaron poco eficaces.



3.1. La marcha hacia Madrid: la guerra de columnas (julio-noviembre de 1936).
En el verano de 19336 se produjo una acusada expansión de las fuerzas rebeldes, que llegaron a ocupar aproximadamente la mitad del territorio a finales de año.
Esta primera etapa de la guerra transcurrió entre el desencadenamiento de las operaciones y el fracaso de los sublevados en su intento de tomar Madrid, objetivo primordial. Es la fase llamada “miliciana”, ya que las tropas republicanas estaban compuestas por milicias políticas voluntarias de partidos y sindicatos de izquierdas. 
Por el sur→ Queipo de Llano controlaba Sevilla, Córdoba, Ronda, Granada. Después de cruzar el estrecho (5 de agosto) con un puente aéreo con ayuda italiana, las tropas rebeldes de África lideradas por Franco ocuparon Extremadura y consiguieron enlazar con la zona sublevada del norte tras tomar Badajoz (14 de agosto, fuerte represión contra los republicanos). 16 agosto entrevista Franco-Mola. 
El avance hacia Madrid (Talavera 3 septiembre) se detuvo por el empeño de Franco de tomar antes Toledo para ayudar a los que resistían en el Alcázar bajo las órdenes de Moscardó (27 de septiembre), un éxito político y un fracaso militar que permitió la llegada de refuerzos y material a Madrid. El 2 de octubre comienzan los bombardeos de los sublevados sobre Madrid, el 10 Franco es elegido Generalísimo y jefe del Estado de la España golpista.
Por su parte, por el norte→ el avance desde Navarra se dirigió simultáneamente hacia el País Vasco, ocupando Irún (4 septiembre) y San Sebastián (13 de septiembre), y hacia Madrid por Somosierra Los rebeldes tomaron Irún y San Sebastián (13 de  septiembre) al mando de Mola.
En el frente de Aragón (frente este), la ofensiva que las columnas anarquistas, del POUM y de efectivos dispersos del ejército lanzaron desde Barcelona sobre Aragón quedo abortada. Los rebeldes controlaban las tres capitales: Zaragoza, Huesca y Teruel. De igual modo el intento de recuperar Mallorca fracasó. 





3.2. Las batallas por Madrid. “No pasarán”. Málaga.  
A finales de octubre las tropas de Franco se hallan a las puertas de Madrid y se inicia la ofensiva. El 6 de noviembre el gobierno republicano abandona Madrid y se traslada a Valencia dejando una Junta de Defensa de Madrid dirigida por el general José Miaja. La superioridad militar de los rebeldes (apoyo aviación alemana) hace pensar la pronta caída de Madrid, pero Madrid resiste, el dispositivo del teniente Vicente Rojo (jefe del Estado Mayor), la organización de los sindicatos, los partidos y el pueblo de Madrid sumada a la llegada de los primeros carros soviéticos, las primeras Brigadas Internacionales y la columna anarcosindicalista  de Durruti hacen que Franco, un militar africanista de poca capacidad estratégica, únicamente sabe hacer guerra de columnas, se tope constantemente contra la resistencia (batallas en la Ciudad Universitaria, Casa de Campo y Puente de los Franceses) hasta que decida variar de estrategia (diciembre) intentando cercar la ciudad con una ofensiva por los flancos:
- Norte. Frente en Somosierra.
- Noroeste: consiguen cortar la carretera de la Coruña.



- Este. Batalla del Jarama (febrero de 1937) Ataque sobre el Jarama para intentar cortar la carretera de Valencia. Tras 20.000 bajas, los sublevados lograron atravesar el río sin afianzar la posición; mientras que los republicanos tampoco ganaron territorio, aunque detuvieron el avance hacia Madrid y salvaron la carretera de Valencia. 





- Noreste. Batalla de Guadalajara (marzo de 1937), el ejército italiano sufrió una derrota a manos del nuevo Ejército Popular de la República, que se incautó de material de guerra. Fue la primera gran victoria republicana. Franco tuvo que abandonar la batalla de Madrid.




Al mismo tiempo, el frente andaluz se reducía con el intenso bombardeo de la Legión Condor y la Aviazione Legionaria más las tropas de Queipo de Llano en Málaga en febrero de 1937. La represión fue brutal: 3.500 personas fusiladas sin juicio previo.
3.3. El frente norte (abril-octubre de 1937). Brunete y Belchite.
Tras su fracaso con Madrid Franco llevó la guerra a otros escenarios como la franja cantábrica, controlada por los republicanos. El primer objetivo fue el País Vasco, la campaña de Vizcaya se inicia el 31 de marzo, el 26 de abril se producía el bombardeo de Guernica por tropas nazis, inmortalizado en la obra de Picasso. Poco después Mola muere en un accidente (3 junio) y  Bilbao  cae el 19 junio sin que su fuerte industria sufriera daños, clave para potenciar al ejército sublevado.
La República, para aliviar la presión militar sobre el norte, abrió un nuevo frente con la batalla de Brunete (Madrid, 5-23 julio)  y la de Belchite (Zaragoza, 24 agosto-3 septiembre). Estas ofensivas no evitaron que los sublevados conquistaran Santander (26 agosto) y Avilés y Gijón (1 septiembre-21 octubre).terminaran la conquista del norte en octubre del 1937, lo que  permitió que una zona industrial y minera de primera importancia pasase a manos de los sublevados.



3.4. El frente este: Ofensiva sobre Teruel, avance hacia el Mediterráneo y batalla del Ebro (diciembre de 1937-noviembre de 1938).
Tomado el norte, la idea de atacar intensamente Madrid volvió a estar presente en la estrategia militar de Franco. Pero el ejército republicano tomó la iniciativa y a finales de 1937 se apoderó de Teruel (8 enero 1938). Franco, en plena consolidación de su poder, tenía otra ocasión para alargar la guerra y asentar su liderazgo, de nuevo en lugar de Madrid ordenó una contraofensiva para reconquistar la ciudad (5-22 de febrero). Fue una de las batallas más crueles, de nuevo la superioridad artillera y de aviación del ejército sublevado fue decisiva. Para la República fue un duro golpe, el gobierno empieza a dividirse (Prieto dimite de Ministro de Defensa Nacional).
Franco optó por una ofensiva general en el frente de Aragón y, atravesando el Maestrazgo, llegó al Mediterráneo en Vinaroz (Castellón) en abril (13 abril). Por su parte, los avances en el frente de Aragón son importantes, el 3 de abril cayó Lérida. El territorio republicano volvía a estar dividido en dos zonas. En esta situación, de nuevo, Franco podía haber atacado Barcelona, con garantías francesas de no tomar ninguna reacción, sin embargo, de nuevo, opta por la guerra larga, Madrid y Barcelona para el final, quiere consolidar su poder político, se decide por abrir otro frente en levante, desde mayo de 1938, las tropas franquistas se dirigen a Valencia, al igual que en Madrid, Franco fracasa.

El 25 de junio Negrín decidió desencadenar una ofensiva en el Ebro para reducir la presión sobre Valencia y alargar el conflicto en espera de la guerra en Europa. El general Vicente Rojo, empleando todos sus recursos, se lanza sobre la retaguardia del ejército sublevado cruzando el río Ebro, la ofensiva no prosperó, sin embargo, a pesar de la inferioridad militar del ejército republicano se mantuvo el frente durante cuatro meses (julio-noviembre 1938), la batalla fue de las más cruentas con 30.000 bajas franquistas y el doble republicanas, esta batalla de desgaste agotó al ejercito republicano.


La batalla del Ebro tuvo otro frente: el diplomático. Tras la ocupación de los Sudetes por Hitler, Juan Negrín, intentó convencer a las democracias de crear un frente común contra el fascismo. Los Acuerdos de Múnich entre Chamberlain (Inglaterra), Daladier (Francia) y la Alemania nazi sobre esta cuestión se firmo el 30 de septiembre, se mantenía la política de apaciguamiento, lo que suponía desahuciar a la República, en menos de una año estallaría la II G. Mundial, pero por entonces Negrín estaría en el exilio y Franco en Madrid, no obstante, ahora sería Londres la que recibiría los bombardeos alemanes.  

3.5. La caída de Cataluña y el fin de la guerra (diciembre de 1938-abril de 1939).

Tras la victoria del Ebro se produjo la ofensiva franquista sobre Cataluña, defendida por un ejército maltrecho (220.000 soldados) y desmoralizado frente a un ejército de 300.000 hombres experimentados y medios. Barcelona empieza a sufrir bombardeos diarios. El 26 de enero de 1939 entraron en Barcelona, el 4 cae Girona. 500.00 personas (incluido Azaña y los gobiernos de la República y la Generalitat se exilian a Francia). Negrín se exilia pero regresa en enero de 1939, todavía le quedaba a la República el Ejército del Centro, Extremadura y Levante con 500.000 soldados y la base naval de Cartagena.
Paralelamente se produjo en Madrid una sublevación contra el gobierno republicano dirigida por el coronel Casado (jefe del Ejército del Centro) al creer que la influencia de los comunistas en la República era la causa de la prolongación de la guerra y que sería posible terminarla mediante una rendición pactada. Tras una dura lucha con las unidades comunistas, logró controlar Madrid.
Sin embargo, Franco no aceptó condición alguna para la rendición. El 28 de marzo entraba en Madrid sin apenas lucha y en los días posteriores se ocupó toda la zona mediterránea. El 1 de abril, Franco firmó el último parte de guerra donde comunicaba su finalización. 

3.6. No es la paz, es la Victoria.

El 1 de abril de 1939, treinta y tres meses después de la sublevación militar, Franco, que se encontraba levemente enfermo de faringitis, escribió de su propia mano el último parte de guerra: “En el día de hoy, cautivo y derrotado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado”. Pero la paz no llegó, solamente la victoria. La represión hacia los vencidos fue duradera y extremadamente violenta, al igual que lo había sido durante el conflicto, el estado de guerra se mantuvo hasta 1949 y la Ley de Responsabilidad Políticas condenaba de forma retroactiva desde 1934 llevándose a cabo una sistemática represión. Dentro de esa violencia, aunque no fue la peor, estaba la violencia simbólica, los pueblos se llenaron de monumentos a los mártires de la cruzada por Dios y por España, había que hacer saber a la anti-España quienes eran los vencedores. La victoria en la Guerra Civil fue el fundamento de la dictadura de Franco, una dictadura jamás legitimada por el pueblo que tuvo siempre en el “glorioso alzamiento” su razón de ser.
Dos semanas después, el 15 de abril de 1939, Hitler invadía Checoslovaquia, burlando los acuerdos que había firmado en Múnich con Francia y Gran Bretaña. Las dos potencias se apresuraron a establecer pactos de alianza con Polonia, garantizándole su ayuda militar en caso de agresión. Hitler invadía Polonia el 1 de septiembre, a los cinco meses de terminar la Guerra Civil española. Negrín había calculado que la República había podido defenderse todavía durante seis meses más y la Segunda Guerra Mundial estalló a los cinco. 

DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA GUERRA CIVIL.


La dimensión internacional es uno de los aspectos más importante de la historiografía sobre la guerra civil española. Para muchos historiadores, la Guerra Civil constituyo un capítulo precedente de la Segunda Guerra Mundial, interpretación más que justificada si tenemos presente el tremendo error y las consecuencias posteriores de la política de apaciguamiento inglesa respecto a Hitler (Pacto de Munich de 1938). El Comité de No Intervención dio origen a una estructura asimétrica de apoyos e inhibiciones que fue muy favorable para los insurgentes y muy perjudicial para la República. Analizaremos la política internacional y los apoyos en cada uno de los contendientes, teniendo presente 

 2.1. La República 

□ Apoyos.
- Opinión democrática mundial. La República se identificaba con democracia y libertad frente a la agresión fascista.
- Los Partidos obreros (comunistas y socialdemócratas).                                            
- Voluntariado internacional(Solidaridad antifascista): Brigadas internacionales, cerca de 50.000 hombres hasta 1938.

□ La soledad de la República.
La guerra de España suscitó de forma inmediata el temor a su extensión por Europa en medio de una delicada situación internacional. Para evitar su generalización, se consideró necesario aislar el conflicto.
- Gran Bretaña defendía una política de apaciguamiento ante la Alemania nazi y quería evitar un conflicto, además el gobierno conservador veía con simpatías el golpe militar.
- Francia era la potencia más afectada por sus simpatías hacia la causa republicana, dado que también tenía un gobierno de Frente Popular,  pero los gobernantes fueron demasiado prudentes y no ayudaron al gobierno republicano después de que Gran Bretaña le advirtiese de que si intervenía en España no apoyaría su política internacional ante la amenaza de Hitler. Francia se plegó a esas exigencias, impulsando junto a G. Bretaña la creación de un Comité de No Intervención.
- Este Comité se creó en 1936 en Londres, y a él acabaron asociándose veintisiete países, entre los que se encontraban  los que más asistencia prestaron a los combatientes, Alemania, Italia y la URSS, con la sola intención de vigilarse los unos a los otros. La política de No Intervención fue muy perjudicial para la República y una de las causas de su derrota, ya que Francia y Gran Bretaña no impidieron que Alemania e Italia colaborasen con Franco.
- La República tuvo grandes dificultades para adquirir suministros y pertrechos militares debido a la política de No Intervención y tuvo que financiar esos recursos mediante rigurosos pago a Francia y fundamentalmente a la URSS con divisas y reservas de oro del Banco de España, esta relación URSS-República Española no correspondía a ninguna estrategia soviética previa, únicamente a la necesidad de aprovisionamiento.
- En congruencia con su respeto a la legalidad internacional, su deseo de intervención de las potencias democráticas, el gobierno republicano propuso en la Sociedad de Naciones la retirada de los combatientes extranjeros, en noviembre de 1938 las Brigadas Internacionales se despidieron de España, no ocurrió lo mismo con los alemanes e italianos que apoyaban a Franco.




UNIÓN SOVIÉTICA
Aviones: 400-1000
Carros de combate: 482-800
Piezas de artillería: 1500-1.800
Tropas: 2000-6000

FRANCIA


Aviones: 343-380.

MÉXICO


Fusiles: 25.000

BRIGADAS INTERNACIONALES


Tropas: 35.000

Fuentes de financiación: Reservas del banco de España (707 toneladas de oro en lingotes y monedas valorados en unos 805 millones de dólares).


 2.2. Los sublevados. 
Los sublevados fueron los más favorecidos por el apoyo militar, económico y financiero extranjero.
Alemania con la Legión Cóndor (20.000 hombres) formada por soldados y oficiales muy cualificados y con armamento de nuevo tipo, prestó una gran ayuda a Franco, fue la responsable del bombardeo de Guernica en 1937. La marina alemana hostigó sistemáticamente las costas de las zonas leales.
La Italia fascista apoyó desde el primer momento con el envío de aviones para facilitar el paso del Estrecho de Gibraltar y, posteriormente, envió el llamado Corpo di Truppe Volontaire que llego a integrar más de 80.000 soldados regulares.
El Portugal de la dictadura de Salazar fue clave en las primeras fases, ofensiva por Badajoz, no por el eje Andalucía-La Mancha, además Portugal envió fuerzas de voluntarios (viriatos) y sus puertos sirvieron para que TEXACO (petrolera estadounidense) mandara combustible por mar. Otras grandes empresas americanas vendieron productos a los sublevados fueron Ford o General Motors. 
□ De menor importancia destacar la presencia de voluntarios católicos irlandeses.
□ Generalmente se olvidan los marroquíes integrados en el cuerpo de Regulares del Ejército franquista. 




ALEMANIA NAZI
Aviones: 830.
Carros de combate: 120.
Piezas de artillería: 600.
Tropas: 19.000. Legión Cóndor.

ITALIA
Aviones: 700.
Carros de combate: 170.
Piezas de artillería: 1000
Tropas: 73000
Tropas Aviazione Legionaria: 6000.
PORTUGAL 

Tropas: 10.000.

REGULARES 
MARROQUÍES


Regulares: 70.000.
ESTADOS UNIDOS (empresas)
Petróleo (TEXACO): 2 m/t
Camiones (Ford y General Motors): 12.000
Fuentes de financiación:
□ Créditos:
- Italia: entre 413 y 456 millones de dólares.
- Alemania: entre 225 y 245 millones de dólares.
- Comercio exterior con EE.UU y Reino Unido: 76 millones de dólares.
□ Donaciones:
- Juan March: 15 millones de dólares.
- Alfonso XIII: 10 millones de dólares.
Coste financiero de la guerra: 756 millones dólares.  

CAUSAS Y GOLPE DE ESTADO CONVERTIDO EN UNA GUERRA CIVIL. JULIO DE 1936.


La patria es en España un sentimiento sencillamente popular, del cual suelen jactarse los señoritos. En los trances más duros, los señoritos la invocan y la venden, el pueblo la compra con su sangre y no la mienta siquiera. A. Machado.

INTRODUCCIÓN.

La guerra civil española (1936-1939) ha dado lugar a muchas investigaciones y obras históricas y es objeto de debate y controversias historiográficas. Es un tema denso que nosotros intentaremos exponer atendiendo a los apartados,  aspectos y hechos más relevantes y significativos. Nuestra exposición se organizará en torno a cinco apartados: causas del conflicto, internacionalización del mismo, dinámicas militares, evolución político-social en ambas zonas, la rebelde y la republicana y, por último, las consecuencias.

1. LAS CAUSAS DE LA GUERRA Y LA SUBLEVACIÓN.
1.1. Las causas de la guerra.
Las dividimos en:
Causas estructurales: Las dificultades fundamentales de la España contemporánea que la República intentó resolver para lograr la modernización y democratización real del país fueron la base de los principales conflictos sociopolíticos que enfrentaron a las distintas clases sociales: el problema agrario y la resistencia de la oligarquía terrateniente a la reforma agraria; el aspecto social y laboral de las leyes de trabajo republicanas, la secularización de la sociedad, el endémico problema educativo (despensa y escuela), el conflicto de la organización del Estado (nacionalismos) y la excesiva presencia del ejército en la vida política.

Causas coyunturales: Se podrían señalar: la recesión económica ligada a la crisis de 1932 que se incremento el problema del paro, en especial el agrario, la presión contra las medidas aplicadas por los gobernantes republicanos por la derecha (golpe de Sanjurjo) y la izquierda (aceleración de la reforma agraria), presiones convertidas en verdadera tensión social tras las medidas antisociales de los gobiernos radical-cedistas y la contestación obrera y nacionalista en la revolución 1934, situaciones encuadradas en un contexto europeo de ascenso y expansionismo fascista (Alemania e Italia) y de movilización y concertación entre comunistas y el resto de partidos (Frentes Populares).

 Causas desencadenantes. El elemento fundamental es la existencia de una conspiración desde 1933, con militares, falangistas, carlistas y alfonsinos que se preparaba para un golpe armado. Esta conspiración se aceleró con el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936 y estuvo orquestada por el general Mola, encargado de la coordinación militar, aunque no debemos dejar de atender la trama civil con un Calvo Sotelo apelando al militarismo desde la Cortes, la Falange provocando incidentes callejeros en una dinámica de acción-reacción con las milicias de los partidos obreros (muertes del teniente Castillo y Calvo Sotelo)  y empresarios como Juan March dispuestos a financiar el golpe. Una vez producido el levantamiento, su propio fracaso en las principales ciudades por la reacción de las milicias obreras hizo que se transformase en Guerra Civil.


1.2. La sublevación, un golpe de Estado fracasado que terminó en guerra civil.

El 17 de julio se produjo la sublevación en la guarnición militar de Melilla y al día siguiente en numerosas ciudades de toda España. Franco acudió a Marruecos desde Canarias (Dragon Rapide) en vuelo previamente organizado, para ponerse al frente de las tropas sublevadas.
El golpe militar suponía la declaración de estado de guerra, lo que implicaba la destitución de la autoridad civil, aplicación del código de justicia militar y la suspensión de todas las garantías constitucionales, es decir, la aplicación de los usos de la guerra y de los métodos militares: fusilamientos y asesinatos a cualquier opositor al golpe, como así fue en efecto.
El fracaso del levantamiento en julio de 1936 en las principales ciudades, especialmente Madrid, Barcelona y los grandes núcleos industriales del norte, por la reacción armada de las organizaciones sindicales y de izquierda y la fidelidad al Gobierno de gran parte del ejército, provocó la conversión de aquel golpe de Estado en una guerra civil que duro casi tres años, una guerra que la República ni había buscado, ni había provocado.


En las regiones donde la derecha era fuerte, como Castilla, León, Galicia, Baleares o Navarra, el golpe contra la República triunfó sin apenas problemas. La decisión de los oficiales y el apoyo de activistas de derecha hizo triunfar el golpe en Aragón, Sevilla, Oviedo, Toledo, Granada y Córdoba, aprovechándose de la sorpresa y la lenta respuesta de las fuerzas leales al Gobierno.
No obstante, la República, intento negociar con los sublevados (Martínez Barrio), sin resultados. Una vez eliminados los focos de sublevados de Madrid, Barcelona y San Sebastian, consiguió mantener la porción más importante del territorio y la fidelidad de buena parte de la Guardia Civil y el Ejército, especialmente de la Armada y la Aviación.
Un elemento fundamental para la conversión del golpe en guerra civil fue la inmediata ayuda exterior de Italia (desde antes del golpe) y de Alemania (el 20 de julio se incautaba un avión de Lufthansa y se preparaban emisarios para solicitar apoyo a Hitler, Mola ya lo había intentando con menor éxito, la noche del 25 al 26 de julio se producía la famosa jornada de Bayreuth, Hitler decidía apoyar a Franco).
Un breve análisis de la relación de fuerzas:
- Territorialmente: División de España en dos grandes zonas.
- Económicamente: La República mantenía el campo manchego, la industria vasca y las reservas de oro mientras los rebeldes el cereal castellano, el carbón leonés, las minas de Rio Tinto y un soporte exterior alemán.
- Militarmente: Aviación, Marina y buena parte del ejército junto a la República, a pesar del problema de que gran parte de los oficiales se sublevaron (eso supone no tener cuadros de mando), los sublevados contaban con divisiones íntegras en Castilla, Galicia y Andalucía, y sobre todo con el ejército de África, el mejor equipado y entrenado.
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