Manuel Azaña Díaz (1880-1940)

Retrato de Enrique Segura
Manuel Azaña Díaz (1880-1940). Nació en 1880 en Alcalá de Henares (Madrid), donde su familia se había significado desde generaciones por sus convicciones liberales, hasta el punto de que algunos de sus miembros participaron en el gobierno y la política local. Huérfano desde niño (su madre murió en 1889, el padre al año siguiente) quedo con sus hermano al encargo de la abuela. 
En 1893 ingresa como becario en el Real Colegio de Estudios Superiores de los los agustinos en El Escorial, allí preparó la licenciatura de Derecho, licenciándose en Zaragoza. Fue después a Madrid, donde cursó el doctorado y mantuvo una limitada relación con la Institución Libre de Enseñanza (alumno oyente de Giner, por su amistad con Guillermo Pedregal). En 1900 presenta su tesis doctoral La responsabilidad de las multitudes y empieza a trabajar  en el bufete de Luis Díaz Cobeña, allí tuvo de compañero a Niceto Alcalá Zamora. 
Colaborador en la prensa local, en Madrid escribió en Gente vieja. En la Academia de Jurisprudencia disertó con éxito, en 1902, sobre la libertad de asociación. Su vocación profesional e intelectual se interrumpió en 1903, al tener que volver a Alcalá para gestionar los negocios familiares, entrando en la política municipal, manteniendo buenas relaciones con el núcleo socialista local y apoyando a su hermano concejal. 
En 1910 ingresó por oposición a la Dirección General de Registros y del Notariado, y en una última manifestación de su relación con la política de su ciudad natal, pronunció en 1911 una conferencia en la recién inaugurada Casa del Pueblo sobre El problema español, en la que sostuvo la articulación entre cultura y democracia.
Becado por la Junta de Ampliación de Estudios marchó a París (1911-1912) estudiando derecho civil comparado y enviando colaboraciones para La Correspondencia. En 1913, en la candidatura del conde de Romanones, es elegido secretario del Ateneo de Madrid hasta 1920. En 1916, formando parte como secretario del Ateneo de comisiones de intelectuales invitadas por los aliados, visitó los frentes de Francia e Italia, enviando crónicas a varios periódicos madrileños. 
Mitin en la plaza de toros de Bilbao. 9 de abril de 1933
Esa experiencia le interesó en los problemas militares, por lo que redactaría para su partido (P. Reformista) una memoria sobre la reforma del ejército. Contribuyó con Ortega a fundar la Liga de Educación Política. En 1918, tras no conseguir salir diputado por Puente del Arzobispo,  fundó Unión Democrática Española a la que se adhirieron Unamuno, Menéndez Pidal, Pérez de Ayala y Américo Castro.  Fue corresponsal de Le Fígaro en París (1919-1920). Al regresa fundó La Pluma, que publicará hasta 1923, con Cipriano Rivas Cherif. Colaboró en España, sucediendo a Araquistáin como director en 1922. En 1924 no consiguió, de nuevo, salir diputado por Puente del Arzobispo, en una elección tensa que terminó en el Tribunal Supremo. Meses después abandonó el reformismo por su condescendencia con la Dictadura de Primo de Rivera, fundando entonces con Giral (1925) Acción Republicana tras publicar una Apelación a la República, alegato contra el rey y contra el dictador. Replegado sobre su vida íntima, escritos y lecturas, publicó Vida de don Juan Valera (Premio Nacional de Literatura de 1926), El jardín de los frailes (1927) y una traducción de La Biblia en España de George Borrow. 


En 1930 su personalidad pública adquiere mayor relevancia, es elegido presidente del Ateneo (1930), partícipe en el Pacto de San Sebastián (17 de agosto). Proclamada la Segunda República fue ministro de Guerra en el gobierno provisional y en las Cortes Constituyentes tuvo un destacado protagonismo. En noviembre (al dimitir Alcalá Zamora y Miguel Maura) Azaña formó gobierno con el apoyo de los socialistas. Su programa lo marca la urgencia de reformas: ejército ante todo (1931), pero también la laicización y secularización, no sólo de la enseñanza (Ley de Divorcio, de Congregaciones Religiosas, disolución de la Compañía de Jesús, etc..) sino también de la reforma agraria y la autonomía regional (ambas en 1932). Tales medidas le valieron la hostilidad de los sectores conservadores, sin ganarse, en cambio el apoyo de las fuerzas obreras más radicales. La represión de Casas Viejas (enero de 1933) invocando la Ley de Defensa de la República, le erosionaron personalmente, haciéndole dimitir en septiembre. 
Acción Republicana perdió representación en las elecciones de noviembre de 1933 y, en la primavera de 1934, con los Radical-Socialistas de Marcelino Domingo y con la ORGA (Organización Republicana Gallega Autónoma) de Casares Quiroga, formó Izquierda Republicana, el partido que desde 1935 sumó la mayoría de la izquierda burguesa. A raíz de los sucesos de Octubre de 1934 fue detenido en Barcelona y encarcelado durante un mes en un barco-prisión. 
Azaña presidente del gobierno en 1931. 
Volvió a la política activa a fines de ese año, con éxito como orador (mítines multitudinarios durante la campaña electoral) y crítico literario. Volvió a la jefatura del gobierno al producirse el triunfo del Frente Popular (febrero de 1936) iniciando una política de restauración y continuación de las realizaciones del primer bienio. 
El deterioro de la situación política y social le llevó, en mayo de 1936, ante la imposibilidad de un pactar un gobierno del socialista Indalecio Prieto deja pasó a Santiago Casares Quiroga, conviertiéndose en presidente de la República con el voto favorable de su candidatura única por 754 diputados (de un total de 847). No pudo ahí tampoco, contener los desordenes, ni el golpe militar de julio de 1936. 
Manuel Azaña y Juan Negrín asisten el frente de Madrid.
Trató sin éxito de pactar con los sublevados (por medio de Martínez Barrio y Giral) para evitar la guerra, y en consecuencia cedió a la presión revolucionaria y se inclinó (septiembre) por Largo Caballero, sustituído en mayo de 1937 por Negrín. Creyó enseguida que la República no podría ganar (La Belada de Benicarló, diciembre de 1937). Al dejar Barcelona tras la invasión de Cataluña (5 de febrero de 1939) salió a Francia, dimitiendo de la presidencia en el exilio unos días después y muriendo en Montauban el 4 de noviembre de 1940.
- M. Artola (coord), Enciclopedia de Historia de España. Vol 4. Diccionario biográfico. Alianza, 2001. 
- J. Alvar (coord), Diccionario de historia de España. Istmo, 2001. 

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